Instantes del día que llegan
Momentos de energía que se alejan...
Estas son las cosas de la vida
Aquellas que aparecen con entusiasmo
Las que disipan niebla y destapan llanto
Recorriendo de dicha cada extremo de la piel
Regurgitando sabores que vienen a despertar
Esa parte de recuerdos
Que siempre llegan y se van..
Epocas pasadas,... vividas
Que vuelven y vuelven
A nuestras actuales estadías
Amigos de antaño
En quienes vemos transformado
El sentimiento lejano que hoy parece
Tan presente ... tan cercano.
Dichas de día
Que entran y salen
Como si de una tienda se tratase...
Y te ensañan que somos viento
Somos partículas de un enorme sendero
Partes de un todo
Que no siempre vemos.
3 comentarios:
Leonidas dijo...
No hay viento favorable para el barco que no tiene rumbo... parafaseándo el dicho.
Lo siento, aunque te moleste que lo diga, la vida no se puede vivir de recuerdos, si la vida es solo el aprecio de un instante, la coherencia y la energía de vivir, y buscar un rumbo, no tendría sentido. El sendero de la vida es siempre un camino individual, tú lo recorres, al fin y al cabo, solo/a. Tú te lo haces; y últimamente he percibido un grado de accidentalidad en tu búsqueda, más por entrega a lo que venga y lo que te presente la vida, que a encontrar y forjarte un rumbo.
Aunque lo expuesto está muy bonito, no obstante, tengo que discrepar con su mensaje, un saludo a la distancia...
(PD.Bonito el arreglo al blog,)
16 de noviembre de 2007 6:29
Publicar un comentario