
"Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua..."
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua..."
5 comentarios:
chussssssssssss, anda intensa la cosa por estos lados, tremendo fragmento!!!, leí Rayuela hace mil años y esto reactualiza. ¿cómo estás?, te tengo novedades, pero para eso mejor te llamo, solo venia a reportarme y a dejarte un tremendote abrazo. Y lo otro, deseame suerte, mañana me voy para la quinta.
Ya ahora si me retiro solemne a cumplir con mis deberes, cof, cof , cof, jajajaja
amiga mía, pucha no me llamaste para contarme las novedades, pero en fin, tendré que acostumbrarme a tus promesas rotas (jajajaj que manipuladora yo jajajaj)...mi niña, mil abrazos como siempre, y que te vaya más que lindo por Concón, disfruta de tu otra gente que hace tiempo no ves, y descansa por favor!!!...jejeje..yo sigo laburando..=)
El inagotable Cortazar que siempre seduce. Abrazos.
Fernando, como siempre es un agrado que visites mi casa...abrazos para ti..
es un clásico que siempre toca alguna fibra:=)
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