domingo, 29 de julio de 2007

Soledad le llaman

La presentí, escuché su golpe al tocar
Consideré importante hacerla pasar
Y que se pusiera cómoda en mi hogar.
La invité a tomarse un trago como una cita en un bar
Nos miramos buscando algo que no hallamos
Consideramos el silencio nuestro mejor experimento.
Me miró con nostalgia como si me extrañara
Me observó, buscó y halló
Un espacio en mi vida para su estadía.
No habló ni siquiera me reprochó
Todo el tiempo que estuvo fuera de mí
Solamente bebió su trago y se limpió los labios.
Le expliqué con buenos modales que yo no le busqué
Que no quería su presencia
Que anhelaba mi vida anterior.
Pero me dijo que llegaba en el momento oportuno
Que es verdad que jamás le busqué
Pero que no importaba cuanto yo me alejara
Ella siempre iba conmigo sin que yo lo notara.
La miré sin decir nada,
Esperando que se levantara,
Pero ella aún permanece ahí sentada.
No sé cuanto tiempo estará durmiendo en mi casa,
Ni cuando se cansará de seguirme a donde voy,
Solo sé que Soledad se llama
Y que está aquí me guste o no.

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