Y te ví pasar por mis sueños,
recordé instantes, momentos, segundos,
ironías, palabras y sepulcros.
Y te escuché hablar en mis sueños,
pero yo no dije nada,
me mordí la lengua y olvidé tormentos.
Y te ví suspirar un exhalo de tu cuerpo,
quise ir por el, tragarme tu suspiro,
quizás leer en tu té, cuanto me has herido.
Y te ví sin mayor sentido,
porque sentido tenían tus ojos,
porque tu mirada era como un cerrojo.
Y te ví caminar sin mirar atrás,
y no te seguí ni me dejé llevar,
simplemente miré tu espalda alejar.
1 comentario:
gran poema...asi es, vemos y vemos...un abracito.Ari
Publicar un comentario